"Estoy cansada" - le dije. Pero ella miraba con los ojos blancos buscando la respuesta como quien intenta mirarse la nuca por dentro. "Estoy muy cansada" - insistí. Y la respuesta ella la tenía en la punta de la lengua, pero aún no podía verbalizarla. - "Estoy agobiada. ¿Qué me pasa?" - Volví a preguntar. - "Te hacen falta Oligoelementos".

viernes, junio 24, 2005

Loca

Hay una Loca. Y yo soy una Oligoloca por habérmela bancado. En fin. Una mujer teñida de rubia, con atuendos estrafalarios recargados de encajes tan oscuros como su inexistente lucidez y como el alma de ese hombre que desata sus pasiones.

Esa loca, que prefiere verlo muerto atado a su cama, que lo conoce tanto al punto de vomitar carcajadas de loca y que no tiene nada más que lo mismo que el tiene para sí. Locuras compartidas, perversiones en silenciosa complicidad y permanencia.

Fue bueno escapar de eso.