"Estoy cansada" - le dije. Pero ella miraba con los ojos blancos buscando la respuesta como quien intenta mirarse la nuca por dentro. "Estoy muy cansada" - insistí. Y la respuesta ella la tenía en la punta de la lengua, pero aún no podía verbalizarla. - "Estoy agobiada. ¿Qué me pasa?" - Volví a preguntar. - "Te hacen falta Oligoelementos".

lunes, diciembre 12, 2005

Oligopetición

No sientas las cosas, puede ser una "frase-punto final".

En cuatro palabras, se contiene un universo metafórico que puede resultar tan doloroso como el silencio.

Incluso si la película es clara, cuando un subtítulo como ese aparece en la pantalla, sobrevienen los flashbacks, se recrean las intuiciones y se siente frío al mismo tiempo en que no salen más palabras y se anuda un parásito en la garganta, ese mismo que ha sido testigo ya de tanto.

¿No sentir las cosas es no sentir el efecto de las causas, o no recordar lo que se siente?

No sentir las cosas suena a más absoluto que eso y mi escencia es diametralmente opuesta.

2 Comments:

Blogger Julio Suárez Anturi said...

Konitukio, ¿no salen más palabras? Siento que eso es un oligomensaje encriptado. Desenreda el ovillo...

3:21 p. m.

 
Blogger MarioGitano said...

...si, aquella frase suena como un aborto de emociones, como un funeral de sentimientos en que cada uno de ellos marcha al son de caricias ajenas y que mas que mas que acariciar rasgan poco a poco la piel hasta que esta se vuelve áspera y dura y como que ya no sientes nada y como que ya no quieres nada y como que ya no puedes con nada...y así, entre oscuro y frio se camina medio perdido por un tiempo hasta que de pronto aunque tu cabeza te diga una y mil veces que no lo harás otra vez, vuelve el calor a tu pecho, vuelve la tersura a la piel, vuelve la vulnerabilidad pero tambien junto a ella el encanto...y tu amiga mia, tu encantas, asi que tranqui...un besote!

3:55 p. m.

 

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